jueves, 12 de abril de 2012

Paz, relax y... ¡CEMENTERIOS! O qué bien sienta un paseo vespertino-nocturno en Terra de Meigas ;-)

Esta semana santa (sí, con minúsculas) ha sido más corta de lo normal. Sí, he disfrutado de miércoles por la tarde a domingo pero hasta este año estaba acostumbrado a disfrutar de sábado a domingo de la semana siguiente. Como decía ha sido más corta de lo normal pero no por ello menos buena. De hecho la he disfrutado  de forma diferente por muchos motivos y todos igual de buenos. Pero lo mejor es empezar por el principio:

Como viene siendo habitual cada vez que tenemos más de tres días libres, nos vamos a Terras Galegas. Mis suegros son de un pueblecito de Orense, un pueblecito entrañable que es un remanso de paz y relax para mente y cuerpo.

Vistas desde el balcón


Yo que soy madrileño de pura cepa tan sólo había veraneado en "la playa de Madrid" (es decir, Valencia y alrededores) y de vez en cuando en el sur. Incluso cuando estuve viviendo en Zaragoza íbamos a veranear al sur. Después cambiamos playa por sierra y elegimos (es un decir puesto que eligieron mis padres) la Sierra de Gredos. Total que el norte era un total desconocido para mí hasta que entró en mi vida mi querida Mae y lo puso todo patas arriba (por supuesto en el buen sentido). Una de las primeras cosas que cambió en mí fueron los lugares de veraneo. Ahora lo normal es visitar Asturias y Galicia.

Praia As Catedrais


No nos olvidamos de Cantabria y País Vasco pero con Galicia tenemos una relación especial. Como he dicho antes mis suegros son Gallegos por lo que hemos pasado bastante tiempo allí y esta semana santa no iba a ser una excepción ya que siempre que estamos allí las meigas nos poseen, purifican nuestra mente y nuestro cuerpo y nos devuelven como nuevos a la siguiente tacada de trabajo hasta las siguientes vacaciones.

Meigas


Este año íbamos Mae, mis dos pelotillas (recuerdo a los lectores NO asiduos al blog que son mis hijas) y yo, pero allí nos íbamos a encontrar con mis suegros, mis cuñados y mi sobrino, total nueve personas de distintas edades y gustos. Esto prometía...
Y de hecho las vacaciones no decepcionaron. Niños pensando sólo en jugar, perros pensando sólo en salir, adultos pensando sólo en descansar, adultos pensando sólo en comer, adultos pensando sólo en vaguear, adultos pensando sólo en fotografiar, niños que seguían queriendo jugar, perros que seguían queriendo salir... En fin lo normal.

Hubo tiempo para todo, pero una de las cosas que con más cariño recuerdo fue un paseo vespertino que terminó convirtiéndose en nocturno y que tuvo como etapa intermedia el cementerio. Salimos a pasear mi cuñada(4X años), mi cuñado (4X años), mi sobrino (10 años), mis hijas (9 y 6 años), Mae (XXX años donde X es un valor entre 0 y 9 ;-)) y yo (pocos años). Comenzamos a andar sin rumbo fijo en un día especialmente nublado.

Preciosas nubes

Era relativamente pronto y no salimos con linternas o cualquier otro tipo de equipación para una excursión nocturna. Los niños corrían detrás de un balón y los adultos charlábamos alegremente sin rumbo fijo. Cuando nos quisimos dar cuenta íbamos camino al cementerio.



Mae empezó a quedarse atrás haciendo sus famosas fotos. Y lo digo sin cachondeo, hace unas fotos muy, pero que muy buenas. Ahora que hasta que aprieta el botón disparador de la cámara puede pasar un buen rato entre mediciones de luz, ajustes de objetivos y demás cosas que a mí me parecen de otro mundo (zapatero a tus zapatos y Zapatero a dar conferencias como todos los ex-presidentes).
Los niños empezaron a agruparse y a ir entre los adultos, protegidos por los cuatro costados. Empezaban a hablar bajito y dejaron de emitir los gritos a los que nos tenían acostumbrados. Total que cuando nos dimos cuenta estábamos decidiendo si entrar o no al cementerio. Ya era casi de noche y con tanta nube no se veía la luna. Al final decidimos entrar y hacer una visita a los familiares allí enterrados. Dimos una vuelta a todo el cementerio y cuando salimos ya era de noche. ¿La luna? Una imagen vale más que mil palabras. Ahí se ve un punto blanco a la izquierda...

¿Luna?

La vuelta fue de lo más curiosa. Como he comentado antes las meigas debieron poseernos a todos y nos hechizaron con el famoso hechizo fuera miedos puesto que íbamos en trio-parejas de la siguiente forma:
En cabeza iban Mae, mi hija mayor de la mano de Mae y mi cuñada. A unos 20 metros iban mi sobrino y mi hija pequeña cogidos de la mano. Y a otros 20 metros y cerrando la procesión íbamos mi cuñado y yo. Y no, no íbamos cogidos de la mano (aunque tampoco habría pasado nada). No veíamos nada, no había farolas (lógico cuando caminas por un bosque) pero volvíamos cada uno a lo nuestro, charlando y llenos de paz y relax.

Galicia is different. Soy madrileño y estoy orgulloso de ello pero no puedo evitar sentirme gallego y no puedo evitar sentir la necesidad de volver y volver y volver allí.

Orreo

Lógicamente esto tan sólo es un episodio de estos tres días. En próximas entradas habrá más...

jueves, 22 de marzo de 2012

30 años de The Number Of The Beast

¡¡FELICIDADES!!

Tal día como hoy hace 30 años vio la luz un álbum que cambió mi vida para siempre. Y no me estoy poniendo trágico, cambió mi vida para siempre. Se trata del álbum The Number Of The Beast de Iron Maiden.


Cuando el disco salió yo no conocía ni al grupo ni la música Heavy en general puesto que contaba con 9 años de edad (la edad actual de mi hija mayor, buf, mejor no pensarlo...) y escuchaba grupos como
Parchís, Enrique y Ana, Regaliz y cosas por el estilo.











Mención aparte para El Dúo Dinámico o Neil Sedaka ya que mi padre lo escuchaba frecuentemente.















Pero el disco estaba ahí, esperando que lo escuchase para meterse en mis venas, llenar mi cuerpo y llegar a mi cerebro y establecerse en una parcela llamada Iron Maiden de donde no ha salido ya.

La historia verdadera es como sigue (todo lo demás que hayas escuchado será falso...).

Recién cumplidos los 10 años en septiembre de 1982, una mañana de domingo cualquiera estaba escuchando el disco rojo de Parchís mientras mis padres se arreglaban porque íbamos a ver a un amigo de la infancia de mi padre.


Cuando llegamos a su casa me encontré con que tenía dos hijos, uno de 11 años y otro de 8. Nos metimos en su habitación a jugar y a hablar cuando me preguntó qué música me gustaba. Yo que por aquél entonces ya tenía mis intuiciones a flor de piel y no me fiaba del asunto contesté un más que general "de todo un poco". Fue entonces cuando sacó uno de esos radiocasetes con un sólo altavoz y puso una cinta dentro. Me dijo: "Yo escucho esto".


Y allí empezó a sonar el riff introductorio de Invarders, la primera canción del disco. Nada más oírlo me quedé flipado. Fue como si no existiese nada ni nadie más hasta que pulsó el botón de Stop para preguntarme si me había gustado. Enseguida le pregunté qué grupo era y me enseño la caja de la cinta.


Apunté el nombre del grupo y el título del LP y al día siguiente "convencí" (después de darle muuuuucho el coñazo) a mi padre para que me comprase el disco. Recuerdo el precio, 995 pesetas. Iba totalmente emocionado ante la perspectiva de llegar a casa y escucharlo otra vez. En el disco además de las letras de las canciones había fotos de unos melenudos con chupas de cuero y muñequeras de pinchos que eran los miembros del grupo. Esa estética que en aquellos tiempos se encargaban de relacionar con la delincuencia y que no era más que NWOBHM (New Wave Of British Heavy Metal).

Dave Murray

Bruce Dickinson

Iron Maiden (de izquierda a derecha: Steve Harris,
Clive Burr, Bruce Dickinson, Dave Murray, Adrian Smith)
Y he ahí mi primer motivo de discusión serio con mis padres: yo quería ir como ellos. Después de mucho negociar y de esperar algún que otro año más conseguí ir igual que ellos a excepción del pelo largo. Debe de ser que era peor parecer una chica que llevar muñequeras de pinchos. Pero como no hay mal que cien años dure al final también conseguí llevar el pelo largo, incluso llevar pendientes. Ahora todo esto parece normal pero en aquella época la cosa era bien distinta.

Hoy en día, a mis 39 años siguen siendo mi grupo preferido, les he visto innumerables veces en directo, tengo todos sus discos en varios formatos, vinilo, cinta, CD, mp3 (sí, me refiero al mismo LP en distintos formatos...), tengo banderas, videos, DVDs, Blu Rays, libros, partituras para guitarra, postales, revistas, muñecos y un largo etcétera de cosas relacionadas con ellos. Como dije antes cambiaron mi vida. Nunca más puse el disco rojo de Parchís, simplemente me olvidé de que existía. Empecé a estudiar inglés a tope para poder cantar sus canciones y entenderlas, me compre una guitarra española como antesala de dos eléctricas para tocar sus canciones. He reído y llorado con sus canciones, cuando estoy triste siempre me levantan el ánimo, forman parte de mi vida cotidiana.

Por retomar el hilo del tema que nos ocupa que es el 30 aniversario de The Number of The Beast os pongo la lista de temas del disco:


1. Invarders Harris 3:23
2. Children of the Damned Harris 4:34
3. The Prisoner Smith / Harris 6:02
4. 22 Acacia Avenue Smith / Harris 6:36
5. The Number of the Beast  Harris 4:50
6. Run to the Hills Harris 3:52
7. Gangland Smith / Burr 3:47
8. Hallowed Be Thy Name Harris 7:10
44.50

(Modo irónico on) Como podéis ver por los títulos de las canciones es un disco temático de adoración al diablo (modo irónico off). Lo digo porque el año pasado en una noche de insomnio estaba viendo el programa de Iker Jimenez, Cuarto Milenio, a ver si pillaba el sueño y estaban echando un reportaje sobre música y satanismo cuando veo que sale en primer plano el disco The Number Of The Beast y que empiezan a adornarlo con frases del estilo "como se puede observar el grupo tiene al diablo como una marioneta...", "todas las canciones hablan de la adoración a Satanás...". Me tuve que echar a reír. 
La única canción que habla del diablo es The Number of the Beast y además cuenta la historia de un hombre que presencia una misa negra y ve como se desatan las fuerzas demoniacas. Punto. El resto de las canciones habla de la guerra con los Normandos, de una serie que se llamaba El Prisionero, de la vida de una prostituta, de la masacre que hicieron los americanos con los indios, de lo que piensa un condenado a muerte en su último día de vida antes de ahorcarle sabiendo que es inocente... En fin, que como siempre las apariencias determinan quién eres y como se debe comportar la gente contigo.

Por terminar con algo agradable os pongo el vídeo de Hallowed Be Thy Name en directo en el Hammersmith Odeon en el año 1982, una de mis canciones preferidas del disco y que toco en la guitarra. Si me animo quizá algún día suba un vídeo en el que la toco... Pero eso será otro día.


martes, 15 de marzo de 2011

Reflexiones del fin de semana

Este fin de semana ha sido muy fructifero respecto a muchas cosas y me ha dejado unas cuantas reflexiones a las cuales voy a poner título para que sean más fáciles de leer y entender.

El maravilloso mundo del Euro (€) o como hacer un buen uso de las unidades de medida

Hace mucho tiempo (no tanto en realidad pero parece mucho) existía una moneda que se llamaba Peseta. Vale, supongo que la mayoría de la gente que me lee sabe que en España existían las pesetas antes de la entrada del euro pero tenía que darle algún tinte literario a la historia.
Bueno, recomienzo:

Como seguramente sabéis ya que seguís mi vida con asiduidad leyendo este maravilloso blog, estas navidades pasadas o casi, hemos hecho reforma en casa. La reforma se terminó en su momento pero aún estamos llevando cajas a casa. Mis padres han aprovechado la coyuntura para que me lleve también algunas de las cosillas que dejé "olvidadas" cuando me fui de casa y que parece ser que ahora les ocupan espacio vital pero esa es otra historia. El caso es que este sábado me puse a mirar los libros que quería conservar y los que tendría que donar a una biblioteca puesto que ya no tengo más espacio en casa (bendito libro electrónico). Al ir mirando los famosos libros vi el precio que había pagado por alguno de ellos. En concreto me llamó la atención un libro de bolsillo por el que había pagado la cantidad de 1.295 pesetas. Al principio, al ver dicha cifra me dió un vuelco el corazón. "¡1.295 euros...!" exclamé para mis adentros y durante unas décimas de segundo me entraron sudores fríos. Luego me di cuenta de que eran pesetas pero la sensación no mejoró y es que es curioso pero los libros ahora parecen más baratos cuando son mucho más caros. Estamos acostumbrados a ver "Oferta en libros de bolsillo: 9€" y como el número es bajito, un nueve, pues nos parece barato pero son 1.500 de las antiguas pesetas. Si miramos los libros de tapa dura de 24€ o los libros técnicos (por mi profesión tengo que comprarlos) 85€ y traducimos a pesetas... mejor no seguir.

Esto mismo lo podemos llevar al precio de un café 1,30€ o de una palmera de chocolate 1€ en el mejor de los casos. Repito, el truco está en el número bajito, no es lo mismo pagar 1.295 que pagar 9. El problema está en las unidades de medida...

Los niños y su lógica aplastante

Este domingo tocó excursión campestre a pesar del tiempo. No hay nada que se nos resista y menos a 3 niños en edades comprendidas entre los 6 y los 9 años. Si nosotros aguantamos cosas ellos más y sobre todo si eso implica pasarselo bien, más bien si eso implica pasarselo bien porque si hay algo que no aguanten ni un segundo es el no hacer nada y aburrirse.

El caso es que durante una de las múltiples conversaciones Padre-Hijas que hubo en el camino mi pelotilla pequeña me preguntó que cuantos años tenía. Rápidamente contestó su hermana "38". A lo que yo añadí que este año cumpliría 39. Entonces ella dijo: "y luego 30 y 10". No había empezado a reírme cuando su hermana añadió: "Hala, 30 y 10 son 300".

Después de unas risas internas para que no se sintiesen mal y cuando me dejaron sólo durante un rato para ir a correr por el campo que ya hacía 3 o 4 minutos que no lo hacían y se estaban aburriendo, empecé a pensar en la lógica aplastante de los niños. Está claro que si después del 9 va el 10, pues después del 39 va el 39 y 10. Siguiendo esa misma lógica, si a 30 le añades un 0 son 300 por lo que 30 y 10 son 300. ¡Cuántos problemas gordos mundiales se resolverían aplicando la lógica de los niños! Para mí que no salimos de la crisis porque no queremos porque si les dejásemos a ellos y a su lógica aplastante otro gallo cantaría.

Es más útil ser niño

En otra de esas conversaciones Padre-Hija del domingo mi pelotilla mayor se descolgó diciendo que quería tener "pito" algegando que era mucho más útil. Cuando pregunté que porqué decía eso me di cuenta de que como buen "chico" que soy no me he puesto en la piel de ninguna "chica" para determinadas cosas. El caso es que durante el camino a los "hombres" nos entraron ganas de hacer pis y claro, aquí te pillo aquí te mato en el primer árbol cerca del camino... zas, como un perrillo marcando el territorio. Cuando les entraban ganas a las "mujeres" la cosa cambiaba mucho, que si mira aquel arbusto, que si está muy cerca, que si desde la otra parte del camino te ven, etc.

Hilando con la reflexión anteiror y utilizando una vez más la lógica de un niño, es más útil tener pito porque puedes hacer pis de pie, no hace falta bajarse el pantalón y los calzoncillos para hacerlo y cualquier arbol/poste/arbustillo nos vale.

En fin, como habéis podido ver un fin de semana de lo más reflexivo (incluso me dejo alguanas de ellas sólo para mí). Me gustó y quizá repita porque yo al igual que los niños, necesito estar haciendo algo para no aburrirme, aunque ese algo sea no hacer nada...

miércoles, 9 de marzo de 2011

R.I.P. Gary Moore

El domingo 6 de febrero de 2011 fue un día muy triste para mí. Uno de mis ídolos musicales, Robert James William Gary Moore (Gary Moore), fallecía por causas naturales a los 58 años de edad en Estepona, Málaga.

Guitarrísta excepcional de bandas como Thin Lizzy, se dio a conocer a la gran mayoría del público con su disco Still Got The Blues. Ese disco supuso un giro en su carrera como solista, abandonó el Hard Rock para pasar a tocar Blues, estilo que le seguiría hasta el fin de sus días.




Afortunadamente para mí, conocí a Gary Moore en todas sus facetas y fuí pasando por todos sus estilos. Como guitarrista siempre ha sido un referente para mí. Todos los que me conocen saben que mi banda preferída es Iron Maiden y es innegable que mis influencias de cara a tocar la guitarra han sido Adrian Smith, Dave Murray y posteriormente Janick Gers, pero Gary Moore me marcó. Me marcó tanto que mi guitarra, una Gibson Les Paul, me la compré porque era una de las que más empleaba en sus conciertos. Ver tocar a Gary Moore era y es como estar en el paraiso.


No puedo describir el "impacto" de escuchar en el telediario la noticia de su muerte, pensé que estaba soñando, que todavía no me había levantado, pero... se nos ha ido, se nos ha ido uno de los más grandes guitarristas de todos los tiempos.

Ha pasado ya un mes desde el fatídico día y no había sido capaz de expresar mis sentimientos al respecto hasta ahora. Me explico, no me había dado cuenta del "estado de shock" en el que me encontraba por la perdida de uno de mis ídolos musicales. Por supuesto Mae, la persona más allegada a mí, mi media naranja, mi media vida o mi vida entera sí los conoce pero es curioso como alguien que no es de tu familia, alguien que no es un amigo ni allegado ni lejano, se convierte en tu amigo, te acompaña en momentos difíciles y termina provocándote tamaña tristeza cuando te enteras de su desaparición. Es cierto que crecí escuchando su música y que en determinados momento de mi mas tierna juventud incluso me guié por las letras de sus canciones. Incluso me he visto reflejado en muchas de ellas, como si estuviesen compuestas para mí, y es por eso y por muchas cosas más por lo que le voy a echar tanto de menos. Hemos perdido un gran músico, un gran contador de historias, un gran Blues-Man.




Te diría que descansases en paz pero deseo que sigas tocando la guitarra como hasta ahora, que compongas un buen puñado de canciones nuevas y que me las toques algún día y poder volver a disfrutar. Mientras tanto seguiré escuchando tu legado en esta vida, y a pesar de no creer que hay otra si deseo que así sea y que nos volvamos a encontrar.



Mientras tanto mi humilde homenaje termina reproduciendo la letra de tu canción más famosa.

Hasta algún día Gary.


Still Got The Blues

Used to be so easy to give my heart away
But I found out the hard way
There's a price you have to pay
I found out that love was no friend of mine
I should have known time after time

So long, it was so long ago
But I've still got the blues for you

Used to be so easy to fall in love again
But I found out the hard way
It's a road that leads to pain
I found that love was more than just a game
You're playin' to win
But you lose just the same

So long, it was so long ago
But I've still got the blues for you

So many years since I've seen your face
Here in my heart, there's an empty space
Where you used to be

So long, it was so long ago
But I've still got the blues for you

Though the days come and go
There is one thing I know
I've still got the blues for you.

martes, 4 de enero de 2011

Año nuevo vida... ¿igual?... ¡NOOOOOOO!

Lo primero es lo primero ¡FELIZ 2011!. No podía dejar de feliciar los miles de seguidores y lectores que no dejan comentarios en mi blog. Que no os dé vergüenza, animaos a escribir.

Dicho esto, comienza otro año en el que como siempre hay muchos buenos propósitos y buenas intenciones, pero como dice Bruce Dickinson, cantante de Iron Maiden, en uno de sus discos en solitario, concretamente Accident Of Birth, en la canción número 6 (glups, acabo de tener un deja-vu, por cierto que es la canción número 7 del disco Somewhere in time de Iron Maiden publicado en... ¡¡¡1986!!!...) Road to Hell, "The road to Hell is full of good intentions" o lo que es lo mismo (iba a decir "en cristiano" que es una frase que utiliza mucho mi padre cuando oye algo en otra lengua y quiere que se lo repitan en español, pero no pega mucho...) "El camino al Infierno está lleno de buenas intenciones" (nótese "the capital letter of Hell" o lo que es lo mismo la letra mayúscula de Infierno).

Si has conseguido llegar hasta aquí sin perderte ¡Enhorabuena! Yo he tenido que leerlo varias veces para cerciorarme de que no... que no me había equivocado en las fechas ¡Ja!, ¡Qué te creías!

Ahora en serio, a pesar de todas las buenas intenciones y propósitos que tengo para el nuevo año, lo único que pido es que sea igual de bueno que el anterior. Este año 2010 hemos podido empezar una reforma en casa (todo un lujo) e incluso terminarla (todo un milagro) y estrenamos casita. A mis pelotillas (es decir a mis dos preciosas hijas, lo aclaro por si alguien se incorpora ahora al blog y no sabe nada de mis pelotillas, es decir, de mis hijas...) les ha encantado y que decir de mi compañera/diseñadoradeinteriores Mae, sin ella la casa no estaría igual. Y mis dos pelotillos (mis dos preciosos gatos, bueno, gato y gata) han flipado durante la reforma y después de ella más.

Además de lo anterior, que no es poco, también hemos podido encargar un coche nuevo, de 7 plazas para poder ir toooodos juntos donde queramos o nos llegue el dinero para combustible (que menudos precios está pillando, a este paso habría sido mejor comprarse un vagón de Metro que según los anuncios llega a todas partes y además vuela, y sin controladores...). Digo encargar porque no nos lo dan hasta finales de este mes ¿que cuándo lo encargamos? A finales de octubre...

Es decir, que el 2011 apunta a ser un muy buen año y espero y deseo que os vaya a todos igual (siempre y cuando os lo merezcais ¿eh?).

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Haz deporte que es muy sano

Ya tengo una edad, normal pero una edad. Vale, tengo 38 años, soy ¿joven? eso creía yo pero... Seguid leyendo.

Érase una vez una persona deportista de toda la vida, por movitos que no vienen al caso abandona el deporte durante unos años, vale, durante demasiados años. Como el cuerpo no perdona pues se va deformando y claro, no en las piernas ni en los brazos sino en la parte delantera del tronco. Un día se miró en el espejo y no se reconoció. A partir de ese momento decidió ponerse manos a la obra y de paso ponerse en forma pero ¿qué deporte podría hacer que no estuviese demasiado ligado a horarios, que fuese fácil de practicar y además no requiriese invertir mucho dinero en equipación? La respuesta llegó como un rayo a su cabeza: ¡CORRER!

Como hacía muuuucho tiempo que no practicaba ningún deporte se le ocurrió seguir un plan desarrollado por profesionales y para ello se compró un libro. Ahí empezó a darse cuenta de su error. De momento el libro costó más de lo que imaginaba para el número de páginas que contenía (eso debería significar que el contenido era buenísimo). Empezó a leer y se dió cuenta que debería invertir algo de dinero adicional en equipación, camisetas, pantalones, riñoneras con botellitas, calcetines, había tooooooda una sección dedicada a la práctica de ¿correr? ¡noooooooooo!, del "Running" (a pesar de estar en España). Cogió una cesta y echó 3 camisetas, dos pantalones, una riñonera, 3 pares de calcetines y a pesar de que los calzoncillos superhipermegaespeciales de 'running' eran muy bonitos los dejó en su sitio.

Después llegó otro momento crucial en la práctica del deporte que fue el elegir unas deportivas. Eligió unas de precio intermedio (50 Euros) y se dispuso a pagar. Casi le dió un infarto cuando vio el precio total pero bueno, todo por la vida sana.

Llegó a casa, se estudió el libro de memoria e inició un plan que consistía en salir a correr un día sí y uno no. A la mañana siguiente empezó con muuuucha ilusión su nueva vida deportiva. Se vistió para la ocasión y salió a correr. Todo fue como la seda, menos mal que se había comprado el libro porque no se sentía cansado ni mal. Así pasó la primera semana y al llegar la semana siguiente empezó a sentir molestias en los pies. Se dijo así mismo que como hacía mucho que no hacía deporte que era normal por lo que decidió descansar esa semana. Pero el tiempo pasaba y el dolor no remitía así que fue a su fisioterapeuta-osteópata particular (y de más gente claro sino la pobre...) que le empezó a tratar los pies. No se puede expresar con palabras el dolor que sintió en cada uno de los pies. Al parecer, unos huesecillos sin importacia de los pies se habían caído hacia abajo y se los tenían que colocar. Además, le recomendaron hacerse una prueba de pisada para ver el tipo y en función de eso comprarse unas zapatillas adecuadas.

De vuelta a la tienda de deportes le hacen la prueba y le dicen que tiene pisada 'pronadora' por lo que las zapatillas que tiene que comprarse son desde un punto determinado del estante hacia la izquierda (¿donde estaba ese dependiente la semana anterior?). Le dice al dependiente las zapatillas que se compró la semana anterior y la respuesta fue: "esas para pasear están bien" (¿Entonces porqué están en la sección de "running"?). Total, otros 110 euros de nada de unas zapatillas nuevas.

Ooootra semana de descanso después, ya con sus flamantes nuevas y anti-pronadoras zapatillas de "running" empezó otra vez las sesiones de día sí día no. Esta vez, al segundo día empezó a sentir molestias en las rodillas. Siguió otro día y como el dolor aumentaba (hasta el punto de no poder ni andar), volvió al físio que le diagnostico problemas en el "tendón de pata de ganso". Total, más retorcimientos y más descanso. Y como no, cada visita al físo, más dinero.

Creo que es de sobra conocido que esa persona soy yo. Además, debo confesar, que he omitido cosas a propósito como que durante mis pocas sesiones deportivas, me encontré con muuucha gente "mayor" que me daba unos repasos de alucinar.

El caso es que me he gastado una pasta en equipación, me he lesionado, no he podido practicar el deporte y además no he adelgazado. Total, un desastre. Eso sí, ya llevo un par de meses de reposo y... que se prepare la fisio que dentro de nada me tiene otra vez allí. ¿Qué será esta vez? Se admiten apuestas...

miércoles, 20 de octubre de 2010

De vuelta (de campana)...

Hola a todos de nuevo, después de tanto tiempo esperando un post en vuestro blog favorito, por fin lo tenéis aquí.

Tengo que decir que el título es mío a medias, me explico. Vivimos en un lugar paradisiaco, por lo menos para mí. Vivimos en una plaza cerrada al tráfico, rodeados de gatos, gatas y gatitos, de vecinos capullos que dan salsa a la vida, de vecinos morosos que no pagan la comunidad y por lo tanto no pueden ser presidentes de la misma, de vecinos mayores que no quieren ser presidentes amparándose en su edad, de vecinos alquilados cuyos arrendatarios no son presidentes porque viven fuera de la comunidad, de vecinos invisibles que tienen el piso vacío, en especial los días de junta de vecinos que hay cambio de presidente, de vecinos de otros bloques con sus diversas peculiaridades de los que destacan en especial dos vecinas, maravillosas con las que nos pasamos las horas muertas en los bancos de la plaza, en frente de casa, hablando hasta las tantas, incluso aunque al día siguiente haya que madrugar. Una de estas vecinas tiene una hija cuyo novio es el autor de la famosa fráse del título. Cierta noche su futura suegra le preguntó si iban a dar una vuelta a lo que el contestó: "sí, de campana". Me hizo mucha gracia la frase y ahí está, en el título.

A pesar de lo anterior realmente he cogido mucho cariño al barrio en el que vivo. Me explico:

Es un gustazo ir al mercado a comprar y tardar 2 horas en volver porque te paras con el carnicero, con el charcutero, con el pescadero, con el frutero, con el pollero... Cuando compramos en una gran superficie, elegimos lo que queremos, lo metemos en el carro y nos lo cobra una persona que no conocemos y que probablemente no volveremos a ver.

Es un gustazo volver del centro de Madrid andando a casa por la noche después de haberte tomado un café en uno de los múltiples que hay por el centro y de haber disfrutado de una cena-paseo-por-el-centro, con su ambiente mágico, único e irrepetible que no existe en ninguna otra ciudad del mundo (tan sólo se le acerca París).

Es un gustazo ver cómo tus hijas te dicen que les encanta la plaza y que necesitan bajar a jugar en ella.

Es un gustazo tener el metro a 3 minutos escasos de la puerta de tu casa.

Es un gustazo tener el trabajo a 15 minutos de coche (por lo menos de momento).

Pero lo que es un super-hiper-mega-gustazo es haberme encontrado con 3 seres maravillosos que ya habitaban la casa que ahora habitamos 4 o 6, depende del día. Me refiero al amor de mi vida, Mae y a Niki y Bruno, gata y gato de mis amores y mis entretelas.

Se aproximan grandes cambios en la estructura de la casa, nuevas decoraciones pero la esencia, el ambiente, seguiran siendo los mismos. Tengo muchas ganas de verlo terminado y no ha empezado todavía. Todo llega y todo se andará. Mientras tanto, por suerte, sigo disfrutando de mi vida, plena al fin y cada día que pasa, aunque parezca imposible, un poquito más.